¿Cuáles son nuestras riquezas?

No termino de acostumbrarme a empezar el día con una homilía del Papa Francisco en Santa Marta. Es tan fácil para un cristiano estar en comunión con el sucesor de Pedro. Las redes sociales lo hacen posible. Siguiendo los perfiles de New.va o ROME REPORTS TV, el Papa se convierte, como debe ser, en uno más de la familia.

Esta mañana, Francisco, he de reconocer, que me ha tocado. El Papa explicó que para seguir a Jesús es necesario estar desprendidos de las riquezas. Dijo que todos poseemos riquezas de las que hay que desprenderse. Y alertó de dos “riquezas” culturales de las que hay que estar prevenidos: la cultura del bienestar y la fascinación por lo provisional.

Aquí os muestro un vídeo realizado por ROME REPORTS con las frases más destacadas de la homilía:

Os adjunto también el crónica completa realizada por News.va:

Para seguir a Jesús debemos despojarnos de la cultura del bienestar y de la fascinación de lo provisional. Lo afirmó el Papa Francisco la mañana del lunes en la Misa en la Casa de Santa Marta. El Papa subrayó que debemos hacer un examen de consciencia sobre las “riquezas” que hoy en día nos impiden acercarnos a Jesús. En la Misa, concelebrada por el cardenal francés Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon, tomó parte otro grupo de empleados vaticanos.
Jesús pide a un joven dar todas sus riquezas a los pobres y seguirlo, pero éste se aleja triste. El Papa Francisco desarrolló su homilía partiendo del conocido episodio narrado en el Evangelio de hoy. El Santo Padre subrayó que “las riquezas son un obstáculo” que “no hace fácil el camino hacia el Reino de Dios”. Por lo demás, advirtió, “Cada uno de nosotros tiene sus ‘riquezas’, cada uno”. Existe siempre, explicó, una riqueza que nos “impide acercarnos a Jesús”. Y esto hay que detectarlo. Todos, continuó, “tenemos que hacer un examen de consciencia sobre cuáles son nuestras riquezas, porque nos impiden acercarnos Jesús en el camino de la vida”. Francisco se refirió a dos “riquezas culturales”: ante todo la “cultura del bienestar, que nos hace poco valientes, nos hace perezosos, nos hace también egoístas”. El bienestar, constató el Obispo de Roma, “nos adormece, es una anestesia”:
“‘No, no, más de un hijo no, porque no podremos ir de vacaciones, no podremos ir a tal lugar, no podremos comprar la casa’. Está bien seguir al Señor, pero hasta un cierto punto. Esto es lo que hace el bienestar: todos sabemos bien cómo es el bienestar, pero esto nos destruye, nos despoja de aquel valor, de aquel coraje fuerte para acercarnos a Jesús. Esta es hoy la primera riqueza de nuestra cultura, la cultura del bienestar”.
Existe además, agregó, “otra riqueza en nuestra cultura”, una riqueza que nos “impide acercarnos a Jesús: es la fascinación de lo provisional”. Nosotros, observó el Papa, estamos “enamorados de lo provisional”. Las “propuestas definitivas” que nos hace Jesús, puntualizó, “no nos gustan”. En cambio nos gusta lo pasajero, porque “tenemos miedo del tiempo de Dios” que es definitivo:
“Él es el Señor del tiempo, nosotros somos los señores del momento. ¿Por qué? Porque en ese instante somos los que mandan: hasta aquí sigo al Señor, después se verá… Una vez supe de uno que quería ser sacerdote, pero sólo por diez años, no más … Cuántas parejas, cuántas parejas se casan, sin decirlo, pero pensándolo con el corazón : ‘hasta que dure el amor y después se verá…’ La fascinación de lo provisional: ésta es una riqueza. Debemos convertirnos en dueños del tiempo, hacemos breve el tiempo reduciéndolo al momento. Estas dos riquezas son aquellas que en este momento nos impiden ir hacia adelante. Pienso en tantos, tantos hombres y mujeres que han dejado la propia tierra para ir como misioneros por toda la vida: ¡aquello es lo definitivo!”.
Pero también, aseguró, pienso en tantos hombres y mujeres que “han dejado la propia casa para hacer un matrimonio por toda la vida”; ¡aquello es “seguir a Jesús de cerca! ¡Es lo definitivo!”. Lo provisional, repitió el Papa Francisco, “es no seguir a Jesús ”, ese es “territorio nuestro”:
“Ante la invitación de Jesús, ante estas dos riquezas culturales pensamos en los discípulos: estaban desconcertados. También nosotros podemos estar desconcertados por estas palabras de Jesús. Cuando Jesús explicaba alguna cosa estaban aún más desconcertados. Pidamos al Señor que nos dé el valor de ir adelante, despojándonos de esta cultura del bienestar, con la esperanza – al final del camino, donde Él nos espera – en el tiempo. No con la pequeña esperanza del momento que no sirve más. Así sea”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s